La misa de la ausencia

—¿Por acá se entra a la parroquia? —preguntó la mujer robusta, de unos treinta años—. Vestía un traje camuflado y llevaba el pelo rapado hasta una breve y prolija cresta que coronaba su cabeza. Sus borceguíes pisaban rápido y fuerte. —Atrás del panel de madera encontrás la puerta —respondió una fotógrafa que estaba en el lugar. Una decena de cronistas se habían reunido aguardando el inicio de la misa. La chica observó a la mujer rapada que regresaba. —Voy a tener que ir a cambiarme —dijo al pasar—. Hay cámaras. La mujer iba a ser la última persona en acercarse y no volvería más tarde. La … Continúa leyendo La misa de la ausencia