Seda

Amado señor mío: no tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio, nadie nos verá. Sigue así, quiero mirarte, yo te he mirado mucho, pero no eras para mí, ahora eres para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate donde estás, tenemos una noche para nosotros, y yo quiero mirarte, nunca te he visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos, y acaríciate, te lo ruego, no abras los ojos si te es posible, y acaríciate, son tan hermosas tus manos, he soñado con ellas tantas veces, ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu … Continúa leyendo Seda

Vivo y presente

No suelo compartir las fotos de gente desaparecida. No sé por qué. Son muchos los que desaparecen. Alguien siempre falta y, si no es relativo a algún conocido, no lo comparto. Sé que es una actitud poco solidaria, me hago cargo. Ahora bien, cuando pasan días y la persona sigue sin aparecer, cuando el Estado es responsable de la abducción, cuando los medios no sólo callan sino que moldean a la opinión pública en contra de la causa por la que el desaparecido luchaba y, encima, defienden a los desaparecedores, ahí cruzan el límite de mi tolerancia. Hubiese querido no … Continúa leyendo Vivo y presente

Represión disfrazada

La perversión del discurso alcanzó hoy niveles insólitos. Hace unos días, seiscientas personas, en su mayoría mujeres, fueron notificadas por un cartel de cinco líneas en la puerta de una planta de PepsiCo, de que quedaban desvinculadas. Se organizaron para resistir a los ilegales despidos masivos. Fueron desoídas por todos: autoridades nacionales, provinciales, la jerarquía de la empresa y su propio gremio que las dejó solas. Militantes de agrupaciones de izquierda las acompañaron y difundieron la represión que, finalmente, llegó hoy por una orden judicial. Gendarmería y la policía bonaerense se escudaron en lo profundo de la noche y avanzaron … Continúa leyendo Represión disfrazada

Mosca

Es sencillo matarse. No hace falta ni siquiera tener la voluntad, ni contar con la eficacia de un asesino. Alcanza con el zumbar inoportuno de una mosca en el auto. Bajar la ventana es inútil, el bicho no escapará. Tampoco basta con hacer que no pasa nada: su perseverante aleteo lo hará imposible. En algún momento caerá el conductor en la tentación de intentar matarla. Así es como entra la muerte en escena y ya no es uno al volante —o dos, con la mosca revoloteando—, sino tres. Para qué lado se inclinará la balanza es imprevisible. Es muy probable … Continúa leyendo Mosca

Convencido

Hace unos días publiqué un artículo en mi blog, Perorata, con datos sobre la inconveniencia de las cárceles como medio de castigo o readaptación social. Sabía que al compartirlo en redes sociales iba a ser recibido en forma controversial. Una persona consideró ese análisis como una defensa de un tipo específico de delincuentes, los sexuales, a pesar de que no había tratado el tema. Preguntó —a mí y a quienes comentaban la nota— para qué queríamos parecer más papistas que el papa, tan progres, tan revolucionarios franceses. Para  qué gastábamos tiempo en reflexiones sobre gente de mierda que no vale … Continúa leyendo Convencido

Ropajes

Dice una fábula infantil que el enojo y la tristeza se bañaron en un estanque y, al salir, confundieron sus ropas. Cada uno anduvo desde entonces con la vestimenta del otro, confundiendo a quien los mirase. Detrás de un ser iracundo puede habitar la más honda tristeza, como tras una lágrima interminable puede esconderse una bronca irresuelta. ¿Qué pasa, sin embargo, con el miedo? ¿Dónde vive o qué ropas viste? Imagino a ese personaje fóbico cargado de una sensibilidad precisa, o al indignado que actúa para transformar el afuera sin frenar un segundo para mirarse. Pienso al que llora tras … Continúa leyendo Ropajes