Elogio de la quietud

Ya no se sabe contra quién se lucha. La máxima es siempre igual: explotación del hombre por el hombre. Lo paradojal ocurre en que opresor y oprimido conviven hoy en su mismo cuerpo. Uno que se exige trabajar más y mejor, disfrutar más intensamente, meditar en concentración plena, penetrar a más mujeres —o a la misma durante más tiempo—, ganar en el fútbol cinco y si es posible tirando caños. No tiene descanso. No es libre siquiera para dormir: si no logra hacerlo como debería —según el criterio y las disposiciones de un yo opresor— toma clonazepam para no ser importunado por el insomnio … Continúa leyendo Elogio de la quietud

Desesperado

“Era un poeta de excepcional talento. Era un tipo frágil, con un sentido trágico de la existencia. Se podría decir que era un pesimista, pero un escritor que escribe, aunque escriba acerca de la falta absoluta de sentido de todo lo que existe, aunque sienta que Dios es una ausencia y que el amor se ahogó en la sopa, no es pesimista. Si lo fuera, no escribiría. No escriben los desesperados. Escriben los que creen que decirles a los demás las cosas en que creen, lo que les pasa, sus desengaños, o hacerles saber que todavía hay hendijas por las … Continúa leyendo Desesperado