Mujer golpeada

La primera mujer en llegar a la presidencia de Brasil fue separada de su cargo por un artilugio legal ejecutado por una clase política machista, evangélica y fuertemente corrupta. Si bien el país atraviesa un escándalo de corrupción que involucra a altos cargos políticos y empresarios, Rousseff fue suspendida por una maniobra fiscal cuestionable pero usual. Seis de cada diez congresistas que la juzgan tienen problemas con la justicia por cuestiones penales. Por primera vez desde la dictadura el gobierno federal no incluye a ninguna mujer y es liderado por un hombre con una intención de voto inferior al dos … Continúa leyendo Mujer golpeada

La misa de la ausencia

—¿Por acá se entra a la parroquia? —preguntó la mujer robusta, de unos treinta años—. Vestía un traje camuflado y llevaba el pelo rapado hasta una breve y prolija cresta que coronaba su cabeza. Sus borceguíes pisaban rápido y fuerte. —Atrás del panel de madera encontrás la puerta —respondió una fotógrafa que estaba en el lugar. Una decena de cronistas se habían reunido aguardando el inicio de la misa. La chica observó a la mujer rapada que regresaba. —Voy a tener que ir a cambiarme —dijo al pasar—. Hay cámaras. La mujer iba a ser la última persona en acercarse y no volvería más tarde. La … Continúa leyendo La misa de la ausencia

Uber: tecnología del atraso

Esta nota fue publicada el 9 de mayo de 2016 en la sección Ciudad de  Comunidad Anfibia. Los invito a descubrir los textos que allí se publican. Aunque se presenta como una alternativa tecnológica y conveniente para viajar o trabajar, Uber no es lo que promete. Su rol en el mundo online, la innovación como medio de transporte o de sustento, e incluso su impacto ambiental, dejan un resultado negativo al evaluar a esta empresa que parece haber llegado para quedarse. El 12 de abril de 2016 Uber comenzó a operar en Buenos Aires, llegando a estar presente en 415 ciudades … Continúa leyendo Uber: tecnología del atraso

Deshechos de pena

Escribió Arlt en una de sus autobiografías: “Creo que a nosotros nos ha tocado la horrible misión de asistir al crepúsculo de la piedad, y que no nos queda otro remedio que escribir deshechos de pena, para no salir a la calle a tirar bombas o a instalar prostíbulos”. Concluye creyendo que “la gente nos agradecería más esto último”. Intentaré aquí que nada me agradezcan. Que explote aquello que deba ser dicho y que el silencio se prostituya. Continúa leyendo Deshechos de pena